Anclada en Bizkaia la ‘autopista’ de datos de Google que unirá España y EE UU a través de 6.600 kilómetros

Anclada en Bizkaia la ‘autopista’ de datos de Google que unirá España y EE UU a través de 6.600 kilómetros

Unos operarios participan en las obras de tendido de un cable submarino de Google en Sopela (Bizkaia).
Unos operarios participan en las obras de tendido de un cable submarino de Google en Sopela (Bizkaia).Fernando Domingo-Aldama

Hay grandes infraestructuras que no tienen la envergadura de un puerto ni la majestuosidad de un puente, pero que resultan incluso más cruciales en un mundo cada vez más interconectado. Grace Hooper, apenas una manguera de dos centímetros de diámetro que recubre 16 pares de fibra óptica, ha quedado este jueves anclada en una playa de Sopela, a unos 18 kilómetros de Bilbao. Bajo el océano y a través de 6.600 kilómetros conectará en los próximos meses España con la costa de Cornualles, en Reino Unido, y se espera que para 2022 alcance la ciudad de Nueva York. El cable submarino es una apuesta de Google para mejorar el tráfico de datos, según ha anunciado la compañía, y tendrá capacidad para transportar 340 millones de terabytes por segundo, el equivalente a 17,5 millones de personas transmitiendo 4.000 vídeos a la vez, según ha explicado María Álvarez, responsable de relaciones institucionales de la empresa.

Las obras del tendido del cable han comenzado hacia las 10.30 en la playa Arrietara (conocida popularmente como La Salvaje). En una mañana desapacible, sin bañistas, y ante medio centenar de personas entre periodistas, autoridades y técnicos, los operarios han excavado una zona del arenal en la que quedará anclada la infraestructura. Un buque cablero irá alojando a partir de ahora la manguera de Google a lo largo del lecho marino hasta completar su singladura en las costas británica y de EE UU. Es la primera inversión que hace el gigante tecnológico en una ruta de cable submarino que enlaza España con el Reino Unido. Este cable formará además parte de una extensa malla de cables de fibra que viajan por el fondo del mar en el mundo, donde ya hay instalados más de 400 de las mismas características.

Más información

En la actualidad, el 98% del tráfico global de internet circula a través de cables submarinos, lo cual subraya la importancia de estas infraestructuras en un mundo aún más digitalizado por la pandemia. En total superan los 1,1 millones de kilómetros, tres veces la distancia de la tierra a la luna o 27 veces el diámetro del Ecuador. Google ha optado en este caso por emprender la aventura en solitario ―en vez adquirir capacidad existente o construirlo con varios socios― para adaptar las rutas a las necesidades de latencia de sus clientes ―el tiempo necesario para que la información llegue de un punto a otro―, crear nuevas conexiones (como ocurrió con Curie) y ofrecer mayor estabilidad en los recorridos.

Arranque de la instalación del cable submarino Grace Hopper en la playa de Sopela (Bizkaia).
Arranque de la instalación del cable submarino Grace Hopper en la playa de Sopela (Bizkaia).Fernando Domingo-Aldama

El cable se convertirá en el vigésimo octavo en tenderse en algún punto de España, según los datos de la empresa especializada TeleGeography, y el primero que lanza Google en solitario. La infraestructura ha sido bautizada con el nombre de Grace Hopper en honor a la matemática estadounidense Grace Brewster-Murray Hopper (1906-1992), pionera de la programación informática. Esta matemática fue fundamental para el desarrollo del lenguaje de programación COBOL. Otros cables de Google también están dedicados a personajes ilustres, como Curie (por la científica polaca y doble premio Nobel Marie Curie) o Dunant por Henry Dunant, filántropo suizo fundador de la Cruz Roja.

En el fondo del mar estos cables submarinos tienen el diámetro de una manguera a través de la cual la información viaja por fibras del grosor de un pelo. Grace Hooper, según la compañía, incorporará además tecnologías de conmutación de fibra óptica, que, según la compañía, contribuyen a “mejorar la fiabilidad de las comunicaciones”, al facilitar el movimiento del tráfico en caso de cortes. Bikash Koley, vicepresidente de Google Global Network, aseguró al presentar el proyecto el pasado mes de julio que Grace Hooper será el primer cable submarino del mundo en usar esta tecnología, que esperaban implementar en futuros proyectos.

El lanzamiento de este cable es el primero de una serie de instalaciones similares que se van a promover en España en puntos estratégicos de la costa, como Barcelona o Algeciras, según ha explicado Arturo Azcorra, director general de Telecomunicaciones del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital. En España hay amarrados un total de 28 cables de estas características. Es un país, ha dicho Azcorra, que tiene “condiciones bastante favorables para tender cables submarinos de telecomunicaciones porque dispone de muchos kilómetros de costa y es un punto de estratégico que hace de puente con el resto de Europa, América y África”.

La instalación del cable Grace Hopper aportará “grandes ventajas” a empresas y usuarios de Europa y EE UU en el uso de servicios de Google, ha asegurado Miguel Escasi, director de políticas públicas de Google España, y en general en cualquier servicio basado en el tráfico de datos. Cuando esté a pleno rendimiento, “aumentará la fiabilidad del servicio y ofrecerá altos niveles de velocidad y flexibilidad de la red, además de crecer la capacidad y la potencia de los servicios de Google”, ha añadido Álvarez. El cable, han explicado ambos, viene dotado de unas prestaciones de seguridad “por encima de los estándares internacionales” que le hacen más seguro frente a posibles ataques cibernéticos. La empresa no ha querido hacer público a cuánto asciende la inversión en el proyecto.

El anclaje e instalación del Grace Hopper se ha realizado bajo la dirección técnica de Telxius, la filial de infraestructuras de comunicaciones de Telefónica. El cable obtiene acceso a las instalaciones de interconexión de fibra óptica que Telxius cuenta en Derio (Bizkaia), con conexiones a París y Madrid. Esta será la segunda ocasión que Bizkaia resulta seleccionada para llevar a cabo un proyecto de este calado tecnológico. Sopela sirve desde 2017 como punto de conexión con Europa a través del cable denominado Marea, una red transtlántica de gran capacidad para internet de Microsoft y Facebook y en la que participa también Telxius. A través de esta ruta se enlaza el nodo de conectividad de Virginia (EE UU) –cerca del centro de datos de Facebook en Rutherford (Carolina del Norte)– con el sur de Europa y, desde Sopela, con el resto de Europa, África, Oriente Próximo y Asia. Con una capacidad de 160 terabytes por segundo, es 16 millones de veces más rápido que una conexión doméstica.

Representantes institucionales y responsables de Google, este martes en Sopela (Bizkaia) durante el inicio del tendido del cable submarino Grace Hopper.
Representantes institucionales y responsables de Google, este martes en Sopela (Bizkaia) durante el inicio del tendido del cable submarino Grace Hopper.Fernando Domingo-Aldama

Puedes seguir a EL PAÍS TECNOLOGÍA en Facebook y Twitter o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Valoración*

×

Hola

Deseas mayor información, escríbeme.

×